“El dinero se intercambia por productos y servicios”
Homero Simpson
Hay muchas deficiones de éxito. La económica, que implica dinero, es una de las más perseguidas. En esta etapa de la vida en la que me encuentro, no tengo éxito económico ni tampoco profesional, pero estoy muy motivado a conseguir este último mediante arduo trabajo y preparación. Espero que esto me lleve al primero. Me gustaría decir que no me importa el dinero, y la verdad, siguiendo mi historia, denoto que no tanto…sin embargo, el dinero es necesario. Todos necesitamos dinero. Ahorita quisiera dinero para comprar una OLPC como parte del programa “Give One, Get One”. Dinero no tengo, crédito en la tarjeta sí, pero eso es una droga de la que nunca sales, además, sería irresponsable viendo mi inestable situación laboral y económica a corto plazo ahorita que estudio y trabajo. Pero..¿porqué no me puedo comprar una OLPC?
Además de que creo firmemente en el proyecto, considerandolo una estupenda idea y un triunfo de ingeniería (para la pantalla utiliza 1/10 de la energía que utiliza el 95% de las laptops actuales además de ser recargable sin electricidad, entre otras maravillas) al comprarla, yo me quedo con una máquina, y un niño en algún país en vías de desarrollo obtiene otra. ¿Suena bien no?
Extrañamente mi mamá me mencionó esto en una llamada telefónica.Seguramente lo vió en TV Azteca o en El Norte. No estoy seguro de con que intenciones me lo dijo, y el silencio que se sucitó, pero el punto central de mi diatriba light es que esta oferta es temporal y quizas nunca vuelva. El 24 de Noviembre es el último día para participar en el programa. $400.00 dólares no es tanto dinero como para no poderme dar ese capricho, sin embargo, no sería sabio descapitalizarme en eso ahorita.
*suspiro* . Con tanta facilidad que sueltan esos $400.00 otras personas, que empezaron igual que yo y ya se encuentran en mejor posición, que no andan a pata jaja; algunas cosas me hacen sentir un peso encima de saber que a mi edad, con carrera terminada “se supone que” debería encontrarme en mejor posición.
Sé que es parte del juego en el que no hay que caer, y quizás no logre expresarme bien, no estoy enojado conmigo mismo ni envidio a nadie, sólo me pregunto: “¿qué demonios estoy haciendo y a dónde voy que no me puedo comprar un deseo de $400.00?”







